OTRA FALACIA TAURINA: "es arte".
Es un ejemplo de falacia de petición de principio, en que la premisa inicial es, al mismo tiempo, su argumentación. En cuanto a la argumentación desde el punto de vista de la apreciación, hago la reducción al absurdo en la foto. Cualquiera es artista.
No hay definición fija. El arte es la capacidad de la evocación (una entre un millón de definiciones altamente subjetivas).
Para daros una idea de lo imposible que resulta argumentar que algo es una obra de arte, el artista del enlace ganó un concurso de arte contemporáneo SIN ENVIAR SU TRABAJO.
Si los llamados "expertos" a veces no saben apreciar la diferencia entre el despiste de no adjuntar una foto al correo electrónico, y un acto de protesta simbólico ante la inanidad de la existencia (o cualquier idiotez parecida), ¿QUIÉN ERES TÚ PARA JUSTIFICAR EL ESPECTACULO DE SANGRE COMO ARTE?
Sobre el que propone recae la carga de la prueba. Demuestra que la tauromaquia (no las representaciones artísticas, sino el fenómeno) es un arte.
«Buenos Aires, Argentina, 23 de julio.- El artista cordobés Enrique Ježik se vio sorprendido cuando se le informó que había ganado la décima edición del Premio arteBA-Petrobras de Artes Visuales, que convocó a artistas de arte contemporáneo a mandar imágenes de cualquiera de sus obras plásticas a través del servicio de correo electrónico. ”Sinceramente me tomó por sorpresa, había estado maldiciendo por semanas cuando me di cuenta que no había adjuntado el archivo en el mail de la convocatoria -dice Ježik-, aún no sé qué pensar.” ...»
http://cienciaseminal.com/2013/07/23/olvida-adjuntar-archivo-y-gana-concurso-de-arte-contemporaneo/
Colibrí de acero
Usa el cerebro, que no muerde.
Colibrí de acero
Usa el cerebro, que no muerde.
viernes, 21 de febrero de 2014
miércoles, 19 de febrero de 2014
Siempre otra pregunta.
Estimado/a lector/a:
En el corto tiempo que llevo como CdC en Facebook, se podría decir que he escrito de bastantes cosas, menos de "ateísmo". Puede que alguno se haya preguntado por qué.
El ser ateo (o atea) es simple. Basta con llegar a la conclusión: "dios no existe." Hace ya 25 años en que no necesito tomar la figura divina como referente para analizar mi entorno. No es cuestión de antigüedad, empero.
Como creador de contenidos, soy muy consciente de tener una plataforma privilegiada para el intercambio de información e ideas, con limitaciones importantes de tiempo y espacio.
¿A qué se refieren con publicaciones de "ateísmo"? ¿A las preguntas de Epicuro? ¿Al verso nihilista de Kayyám? ¿Al tratado de "Los tres Impostores"? ¿Al Anti-Dühring y la caracterización de Engels del agnóstico como "ateo vergonzante"? ¿A la falacia del relojero? ¿A los chistes gráficos sobre palomas, vírgenes y crucifijos? ¿A qué? Todo ésto es el abstracto.
Mi forma de ser ateo es bien simple. Intuyo que hay una realidad objetiva, que percibimos de forma parcial a través de los sentidos y la interpretación.
Sé (sólo en parte) que el mundo que me rodea se puede explicar a través de la ciencia. Digo en parte, porque no soy una lumbrera con cinco doctorados en el bolsillo, tan sólo un chaval de letras camino del geriátrico.
Sé, sólo en parte, porque no soy más que un cerebro rodeado de muchos. Entre esos cerebros, hay muchas vidas dedicadas a ramas diferentes del saber. Con aprender algo cada día, me conformo. Por éso elegí el lémur como avatar, soy primate de poco seso, y no llego a bonobo.
Sé (de forma rotunda, afirmo, sé) que hay preguntas para las que no se hallará respuesta hasta mucho después de que deje de existir. O quizá la respuesta se halla oculta en un libro, porque no formulé la pregunta de forma correcta.
Soy capaz de vivir con esa incógnita, porque sé que tras la respuesta vendrá una nueva pregunta. La cuestión es ¿puedes tú?
Soy primate, pero éso no es ateísmo, sino clasificación taxonómica. El que haya iones de sodio galopando sobre mis axones mielinados a 120m/s no es ateísmo, es bioquímica. El que la Inquisición haya llenado el Prado de San Sebastián de Sevilla (mi ciudad natal) de huesos, no es ateísmo, sino historia, y trabajo para el antropólogo que consiga permiso para exhumar.
Entretanto, vivo en un mundo en el que el fuerte oprime al débil, ya sea en microespacios domésticos, o en el marco transnacional. Estas formas de opresión son muy variadas, y se basan más o menos directamente en el prejuicio religioso. ¿O fue el prejuicio religioso inventado y adaptado para justificar la explotación? ¿Causa o efecto?
Busco y rebusco entre lo menos obvio para compartir contigo, para que te hagas preguntas. Al final, siempre queda una pregunta por responder y un artículo que redactar.
Cada día, me miro al espejo y me pregunto: "¿Qué hiciste hoy? ¿Qué aprendiste?"
En el corto tiempo que llevo como CdC en Facebook, se podría decir que he escrito de bastantes cosas, menos de "ateísmo". Puede que alguno se haya preguntado por qué.
El ser ateo (o atea) es simple. Basta con llegar a la conclusión: "dios no existe." Hace ya 25 años en que no necesito tomar la figura divina como referente para analizar mi entorno. No es cuestión de antigüedad, empero.
Como creador de contenidos, soy muy consciente de tener una plataforma privilegiada para el intercambio de información e ideas, con limitaciones importantes de tiempo y espacio.
¿A qué se refieren con publicaciones de "ateísmo"? ¿A las preguntas de Epicuro? ¿Al verso nihilista de Kayyám? ¿Al tratado de "Los tres Impostores"? ¿Al Anti-Dühring y la caracterización de Engels del agnóstico como "ateo vergonzante"? ¿A la falacia del relojero? ¿A los chistes gráficos sobre palomas, vírgenes y crucifijos? ¿A qué? Todo ésto es el abstracto.
Mi forma de ser ateo es bien simple. Intuyo que hay una realidad objetiva, que percibimos de forma parcial a través de los sentidos y la interpretación.
Sé (sólo en parte) que el mundo que me rodea se puede explicar a través de la ciencia. Digo en parte, porque no soy una lumbrera con cinco doctorados en el bolsillo, tan sólo un chaval de letras camino del geriátrico.
Sé, sólo en parte, porque no soy más que un cerebro rodeado de muchos. Entre esos cerebros, hay muchas vidas dedicadas a ramas diferentes del saber. Con aprender algo cada día, me conformo. Por éso elegí el lémur como avatar, soy primate de poco seso, y no llego a bonobo.
Sé (de forma rotunda, afirmo, sé) que hay preguntas para las que no se hallará respuesta hasta mucho después de que deje de existir. O quizá la respuesta se halla oculta en un libro, porque no formulé la pregunta de forma correcta.
Soy capaz de vivir con esa incógnita, porque sé que tras la respuesta vendrá una nueva pregunta. La cuestión es ¿puedes tú?
Soy primate, pero éso no es ateísmo, sino clasificación taxonómica. El que haya iones de sodio galopando sobre mis axones mielinados a 120m/s no es ateísmo, es bioquímica. El que la Inquisición haya llenado el Prado de San Sebastián de Sevilla (mi ciudad natal) de huesos, no es ateísmo, sino historia, y trabajo para el antropólogo que consiga permiso para exhumar.
Entretanto, vivo en un mundo en el que el fuerte oprime al débil, ya sea en microespacios domésticos, o en el marco transnacional. Estas formas de opresión son muy variadas, y se basan más o menos directamente en el prejuicio religioso. ¿O fue el prejuicio religioso inventado y adaptado para justificar la explotación? ¿Causa o efecto?
Busco y rebusco entre lo menos obvio para compartir contigo, para que te hagas preguntas. Al final, siempre queda una pregunta por responder y un artículo que redactar.
Cada día, me miro al espejo y me pregunto: "¿Qué hiciste hoy? ¿Qué aprendiste?"
viernes, 14 de febrero de 2014
Carta abierta al lector.
PARA QUE NOS ENTENDAMOS UN POCO:
Como creador de contenidos de página atea, es mi cometido diario el compartir información acerca de lo pernicioso de las religiones. Aunque sólo puedo hablar por mí, no creo ser ninguna excepción.
Éso, por supuesto, incluye las prácticas salvajes del islam y los constructos ideológicos y sociales que las sustentan.
Los CdCs cuyo trabajo he visto hacen una labor genial, aún cuando deban basarse en referencias indirectas. En mi caso, por circunstancias personales, tengo acceso (además) a la experiencia directa de quince años de interacciones diarias. Quince años de calle, trabajo, escuelas, tiendas, vecinos, etc.
En el corto tiempo que llevo como Creador de Contenidos en Facebook, también he notado que la inmensa mayoría de los lectores que comentan en este tipo de publicación no necesitan la foto de abajo para ver la diferencia.
Otros, en cambio, parecen no haberse liberado del resabio cristiano inquisitorial, y propugnan el exterminio de toda aquella persona que ande cerca de un corán. Es prejuicio basado en el desconocimiento, una falacia argumental que se conoce como "de centro de atención", que consiste en juzgar el todo por la parte elegida.
Salen con todo tipo de excusas (ojo, excusas y no razones) para justificar el odio ciego, cuando en muchos casos sólo han visto un musulmán a través de la pantalla.
Muchos de los que dicen odiar, ni siquiera saben de odio. MI ODIO AL INTEGRISTA ES MUY SÓLIDO Y TIENE FUNDAMENTO. Alguien muy querido de mi niñez se salvó de las bombas de Atocha sólo porque perdió el tren aquella mañana. Mi círculo de familia y amigos tuvo la fortuna de no haber sido afectado. Otros no tuvieron esa suerte. Aquí:
http://es.m.wikipedia.org/wiki/Atentados_del_11_de_marzo_de_2004
Y, por supuesto, el extremismo se pasea por las calles de High Wycombe, el pueblo inglés entre Oxford y Londres que hoy día es mi hogar. Este artículo de la prensa local (aquí) describe a dos lugareños procesados en complots para detonar aviones. Uno fue condenado:
http://www.bucksfreepress.co.uk/news/4585278.Wycombe_suspect_guilty_of_plane_terror_plot/?ref=rl
Problemas como el matrimonio forzado, la violencia de honor, la represión de mujeres y niñas (todos ésos y más) los veo a pie de calle. Poco a poco, iré compartiendo con vosotros.
También veo otras cosas a pie de calle, veo personas que, a pesar de los prejuicios con los que han sido criadas, SE EMPEÑAN EN SER PERSONAS Y EN USAR LA EMPATÍA AL TRATAR CON OTROS. Mi pueblo (que ahora lo es) se niega a crear divisiones y enfrentamientos a lo largo de líneas de religión.
Las ideas, como siempre, están abiertas al debate.
¿Alguna pregunta u opinión?
Francotirador Lémur.
http://colibrideacero.blogspot.co.uk/2014/02/carta-abierta-al-lector.html?m=1
Como creador de contenidos de página atea, es mi cometido diario el compartir información acerca de lo pernicioso de las religiones. Aunque sólo puedo hablar por mí, no creo ser ninguna excepción.
Éso, por supuesto, incluye las prácticas salvajes del islam y los constructos ideológicos y sociales que las sustentan.
Los CdCs cuyo trabajo he visto hacen una labor genial, aún cuando deban basarse en referencias indirectas. En mi caso, por circunstancias personales, tengo acceso (además) a la experiencia directa de quince años de interacciones diarias. Quince años de calle, trabajo, escuelas, tiendas, vecinos, etc.
En el corto tiempo que llevo como Creador de Contenidos en Facebook, también he notado que la inmensa mayoría de los lectores que comentan en este tipo de publicación no necesitan la foto de abajo para ver la diferencia.
Otros, en cambio, parecen no haberse liberado del resabio cristiano inquisitorial, y propugnan el exterminio de toda aquella persona que ande cerca de un corán. Es prejuicio basado en el desconocimiento, una falacia argumental que se conoce como "de centro de atención", que consiste en juzgar el todo por la parte elegida.
Salen con todo tipo de excusas (ojo, excusas y no razones) para justificar el odio ciego, cuando en muchos casos sólo han visto un musulmán a través de la pantalla.
Muchos de los que dicen odiar, ni siquiera saben de odio. MI ODIO AL INTEGRISTA ES MUY SÓLIDO Y TIENE FUNDAMENTO. Alguien muy querido de mi niñez se salvó de las bombas de Atocha sólo porque perdió el tren aquella mañana. Mi círculo de familia y amigos tuvo la fortuna de no haber sido afectado. Otros no tuvieron esa suerte. Aquí:
http://es.m.wikipedia.org/wiki/Atentados_del_11_de_marzo_de_2004
Y, por supuesto, el extremismo se pasea por las calles de High Wycombe, el pueblo inglés entre Oxford y Londres que hoy día es mi hogar. Este artículo de la prensa local (aquí) describe a dos lugareños procesados en complots para detonar aviones. Uno fue condenado:
http://www.bucksfreepress.co.uk/news/4585278.Wycombe_suspect_guilty_of_plane_terror_plot/?ref=rl
Problemas como el matrimonio forzado, la violencia de honor, la represión de mujeres y niñas (todos ésos y más) los veo a pie de calle. Poco a poco, iré compartiendo con vosotros.
También veo otras cosas a pie de calle, veo personas que, a pesar de los prejuicios con los que han sido criadas, SE EMPEÑAN EN SER PERSONAS Y EN USAR LA EMPATÍA AL TRATAR CON OTROS. Mi pueblo (que ahora lo es) se niega a crear divisiones y enfrentamientos a lo largo de líneas de religión.
Las ideas, como siempre, están abiertas al debate.
¿Alguna pregunta u opinión?
Francotirador Lémur.
http://colibrideacero.blogspot.co.uk/2014/02/carta-abierta-al-lector.html?m=1
![]() |
| Por desgracia, los hay que necesitan un diagrama para ver la diferencia, y ni por ésas... |
sábado, 8 de febrero de 2014
Dardos.
El comentario de una lectora (gracias, Minerva) me motivó a intentar expresarme con un poco más de claridad, así que os cuento la historia de Tarek (no es su nombre, claro).
Llevo quince años viviendo en un barrio inglés de mayoría pakistaní, musulmana. Conocí a Tarek por ser sobrino de un amigo. Es británico de nacimiento, de familia pakistaní.
Ya por entonces, a los 14 años, Tarek tenía la constitución de un oso, los ojos risueños del niño en aquel cuerpo de gigante al jugar a los dardos en la trasera de la carnicería halal. Estaba siempre con un chiste en los labios, atraído por la irreverencia de South Park. Era el principio del nuevo milenio.
Tarek tenía planes vagos para el futuro, aunque sabía que sus estudios se terminarían pronto. Al estar huérfano de padre, debería empezar a trabajar. Éso eran preocupaciones para el futuro, ese día sólo importaban los dardos.
Nos mudamos en direcciones distintas, pero Tarek y yo aún seguíamos en el pueblo. Nos saludábamos al pasar y poco más, cada uno con sus quehaceres.
Un día, nos sentamos a tomar un chai (té) en la salita de su madre. Tarek tenía ya 18-19 años, y seguía siendo un oso. El brillo burlón de sus ojos había desaparecido. No contaba ya chistes y se reía de los míos de forma ausente.
Durante la charla, le pregunté: "¿Hay alguna chica por ahí? Te veo distraído." Me dijo que tenía novia, inglesa, y que estaba loco por ella. ¿Quién no ha pasado por ahí?
Me dijo que eran felices cuando estaban juntos, pero que no sabía cómo decirle que sólo les quedaba (a lo sumo) un año. Él ya llevaba prometido en matrimonio tres. En Pakistán, una prima suya estaba esperando a ser mayor de edad para que las nupcias fueran legales.
El brillo en su ojo ya no era burlesco, sino el de la lágrima reprimida. Al no ser ella musulmana, no podía permitirse esperanzas. Me dijo también que, mientras cumpliera con las expectativas familiares en torno a la boda, se le "permitía" seguir viendo a esta otra chica... de momento.
Su madre entró en la habitación con la tetera humeante, permeando el aire de canela y cardamones. Té pakistaní. Tarek quedó mudo en su presencia, mirando al suelo el poco rato en que intercambié cortesías con ella. Nos dejó solos a los hombres al cabo.
Una vez solos, le pregunté a Tarek si no se podía independizar y comenzar su vida en sus propios términos. Me dijo que era imposible encontrar y mantener un trabajo que se lo permitiera.
Estaba trabajando para su tío, y sabía que perdería su trabajo, se convertiría en un paria para la comunidad local, y la voz se correría a las mezquitas de las zonas colindantes. El poco tiempo que tuvimos esa conversación, parecía muy inquieto, como si temiera que le estuvieran escuchando. Tuve que dejar el tema estar.
Ése fue mi primer contacto con el matrimonio forzado, disfrazado de matrimonio arreglado.
Son quince años ya de ver la expresión de los ojos de Tarek en otros muchos ojos de muchacho, a los que sus padres les adjudicaron un futuro como productores de nietos, de taxista o tendero en la empresa familiar, de estar al margen de la sociedad en que se criaron para forzar una herencia pakistaní.
Ojos de niño que creyeron ser libres antes de ver la trampa.
De las chicas, hablaré en otro momento, porque ya duele bastante por ahora.
http://colibrideacero.blogspot.co.uk/2014/02/dardos.html?m=1
Llevo quince años viviendo en un barrio inglés de mayoría pakistaní, musulmana. Conocí a Tarek por ser sobrino de un amigo. Es británico de nacimiento, de familia pakistaní.
Ya por entonces, a los 14 años, Tarek tenía la constitución de un oso, los ojos risueños del niño en aquel cuerpo de gigante al jugar a los dardos en la trasera de la carnicería halal. Estaba siempre con un chiste en los labios, atraído por la irreverencia de South Park. Era el principio del nuevo milenio.
Tarek tenía planes vagos para el futuro, aunque sabía que sus estudios se terminarían pronto. Al estar huérfano de padre, debería empezar a trabajar. Éso eran preocupaciones para el futuro, ese día sólo importaban los dardos.
Nos mudamos en direcciones distintas, pero Tarek y yo aún seguíamos en el pueblo. Nos saludábamos al pasar y poco más, cada uno con sus quehaceres.
Un día, nos sentamos a tomar un chai (té) en la salita de su madre. Tarek tenía ya 18-19 años, y seguía siendo un oso. El brillo burlón de sus ojos había desaparecido. No contaba ya chistes y se reía de los míos de forma ausente.
Durante la charla, le pregunté: "¿Hay alguna chica por ahí? Te veo distraído." Me dijo que tenía novia, inglesa, y que estaba loco por ella. ¿Quién no ha pasado por ahí?
Me dijo que eran felices cuando estaban juntos, pero que no sabía cómo decirle que sólo les quedaba (a lo sumo) un año. Él ya llevaba prometido en matrimonio tres. En Pakistán, una prima suya estaba esperando a ser mayor de edad para que las nupcias fueran legales.
El brillo en su ojo ya no era burlesco, sino el de la lágrima reprimida. Al no ser ella musulmana, no podía permitirse esperanzas. Me dijo también que, mientras cumpliera con las expectativas familiares en torno a la boda, se le "permitía" seguir viendo a esta otra chica... de momento.
Su madre entró en la habitación con la tetera humeante, permeando el aire de canela y cardamones. Té pakistaní. Tarek quedó mudo en su presencia, mirando al suelo el poco rato en que intercambié cortesías con ella. Nos dejó solos a los hombres al cabo.
Una vez solos, le pregunté a Tarek si no se podía independizar y comenzar su vida en sus propios términos. Me dijo que era imposible encontrar y mantener un trabajo que se lo permitiera.
Estaba trabajando para su tío, y sabía que perdería su trabajo, se convertiría en un paria para la comunidad local, y la voz se correría a las mezquitas de las zonas colindantes. El poco tiempo que tuvimos esa conversación, parecía muy inquieto, como si temiera que le estuvieran escuchando. Tuve que dejar el tema estar.
Ése fue mi primer contacto con el matrimonio forzado, disfrazado de matrimonio arreglado.
Son quince años ya de ver la expresión de los ojos de Tarek en otros muchos ojos de muchacho, a los que sus padres les adjudicaron un futuro como productores de nietos, de taxista o tendero en la empresa familiar, de estar al margen de la sociedad en que se criaron para forzar una herencia pakistaní.
Ojos de niño que creyeron ser libres antes de ver la trampa.
De las chicas, hablaré en otro momento, porque ya duele bastante por ahora.
http://colibrideacero.blogspot.co.uk/2014/02/dardos.html?m=1
martes, 4 de febrero de 2014
Fanatismo.
De nuevo, una serie de publicaciones que me hace detenerme a pensar.
Vi ayer en mi muro la trágica historia de una niña de 14 años, víctima de violación en Bangladesh, que fue azotada por adulterio hasta morir, aquí.
La reacción del lector es, por supuesto, inmediata y furibunda. Arde la sangre, por supuesto. Empiezo a ver el típico grito de "a por todos ellos", "hay que exterminarlos" y, por supuesto,los musulmanes en su conjunto, son condenados, exclusivamente. Interrumpo el hilo un momento.
Hace pocos días publiqué un artículo sobre la limpieza étnica de musulmanes en Mianmar (Birmania), por parte del ultranacionalismo budista, aquí. La última masacre cuenta con al menos 48 hombres, mujeres, niños y ancianos. Un pueblo entero exterminado. Casi nadie parecía hacerse eco fuera de nuestra página. Los budistas, al fin y al cabo, se suponen pacíficos. Tampoco vi que despertara mucho interés.
Hace otros pocos mas, aquí está el caso de una mujer joven en la india, víctima de violación correctiva en grupo (más de diez hombres), dictada por el jefe del poblado, el sarpanj, que es a la vez autoridad religiosa y cuyo poder se haya respaldado por el sistema de castas hindú.
Recientemente, aquí, hubo otro caso de una menor que sufrió dos violaciones en grupo y fue quemada viva. El norte de la India no es un buen lugar para ser mujer, con miles de violaciones al año. Aquí, el caso en Delhi que atrajo la atención internacional.
En España, en cuanto se apruebe la nueva ley del aborto, habrá mujeres y niñas que morirán a manos del carnicero clandestino, gracias al Opus Dei. Muchas otras (y sus hijos), serán condenados al ciclo de la pobreza por causa de la legislación basada en la religión.
La lista de atrocidades y atropellos parece no tener fin. La rabia y el odio hacia los que cometen esas barbaridades, más que justificado. El problema es cuando el odio por el verdugo y la religión que los legitima se extiende a TODOS en esas sociedades: el verdugo, la víctima y el agente de cambio.
A éso se le llama FALACIA DEL CENTRO DE ATENCIÓN. Es una falacia argumental de generalización en la que se toma el todo por la parte elegida.
Las historias de las víctimas nos llegan porque suele haber quien habla y no está de acuerdo. En todos los últimos casos hay atención hospitalaria e intervención policial. Será más o menos deficiente, pero las hay. Eso implica que el marco legal/social y el religioso no suele ser exactamente el mismo.
Y, al igual que muchos cristianos dejaron el hábito de quemar en la hoguera, hay musulmanes, hindúes, sikhs y budistas opuestos a esas atrocidades. Nada es tan simple como parece a simple vista.
En todos los casos hay activismo local de algún tipo. En India, hay agentes femeninos del instituto de la mujer que van a los pueblos apartados, para prevenir y vigilar que no haya matrimonios de niñas u otras atrocidades, jugándose el tipo. Éso hay que añadirlo a la vara que usamos para medir.
El odio y la rabia, los entiendo demasiado bien. Son mi odio y mi rabia, pero no se extienden al taxista musulmán que se pone una camisa rosa porque la palabra de sus hijas es ley, o al que está en mi muro condenando las atrocidades. Mucho menos a las víctimas.
El problema de meter víctima y verdugo en un mismo saco es simple. Se crean las bases para el Síndrome de Estocolmo, en el que la única protección que tiene la víctima es la de su agresor. Así es como hemos llegado a tener 66000 víctimas de mutilación genital femenina conocidos en el Reino Unido SIN QUE NADIE MUEVA UN DEDO.
Soy (como muchos otros) español emigrado a Gran Bretaña. Como ya dije en un par de ocasiones, también soy Rajput de adopción. Vivo en un barrio predominantemente musulmán paquistaní. Tengo ocasión de conocer hindúes y musulmanes que no tienen nada que ver con el estereotipo.
También tengo ocasión de ver en primera fila algunas de las prácticas que denuncio en esta página, y otras que no he tenido aún ocasión de publicar. Todo se andará.
La cuestión es, ¿somos gente racional, que analiza la realidad en la que vivimos, o somos devotos de un nuevo fanatismo sectario sin dioses? ¿No va siendo hora de que aprendamos que EN TODAS LAS RELIGIONES los hay que usan la empatía para tratar con otros (aún en contradicción con sus preceptos)?
Antes de ser nada, somos personas. Sin esa base material no hay nada.
DUBITO, COGITO, ERGO SUM.
Francotirador Lémur.
Vi ayer en mi muro la trágica historia de una niña de 14 años, víctima de violación en Bangladesh, que fue azotada por adulterio hasta morir, aquí.
La reacción del lector es, por supuesto, inmediata y furibunda. Arde la sangre, por supuesto. Empiezo a ver el típico grito de "a por todos ellos", "hay que exterminarlos" y, por supuesto,los musulmanes en su conjunto, son condenados, exclusivamente. Interrumpo el hilo un momento.
Hace pocos días publiqué un artículo sobre la limpieza étnica de musulmanes en Mianmar (Birmania), por parte del ultranacionalismo budista, aquí. La última masacre cuenta con al menos 48 hombres, mujeres, niños y ancianos. Un pueblo entero exterminado. Casi nadie parecía hacerse eco fuera de nuestra página. Los budistas, al fin y al cabo, se suponen pacíficos. Tampoco vi que despertara mucho interés.
Hace otros pocos mas, aquí está el caso de una mujer joven en la india, víctima de violación correctiva en grupo (más de diez hombres), dictada por el jefe del poblado, el sarpanj, que es a la vez autoridad religiosa y cuyo poder se haya respaldado por el sistema de castas hindú.
Recientemente, aquí, hubo otro caso de una menor que sufrió dos violaciones en grupo y fue quemada viva. El norte de la India no es un buen lugar para ser mujer, con miles de violaciones al año. Aquí, el caso en Delhi que atrajo la atención internacional.
En España, en cuanto se apruebe la nueva ley del aborto, habrá mujeres y niñas que morirán a manos del carnicero clandestino, gracias al Opus Dei. Muchas otras (y sus hijos), serán condenados al ciclo de la pobreza por causa de la legislación basada en la religión.
La lista de atrocidades y atropellos parece no tener fin. La rabia y el odio hacia los que cometen esas barbaridades, más que justificado. El problema es cuando el odio por el verdugo y la religión que los legitima se extiende a TODOS en esas sociedades: el verdugo, la víctima y el agente de cambio.
![]() |
| Plaza Tahrir, El Cairo. Hombres se ofrecen voluntarios para proteger a las mujeres que protestan de las violaciones Más información, aquí. |
A éso se le llama FALACIA DEL CENTRO DE ATENCIÓN. Es una falacia argumental de generalización en la que se toma el todo por la parte elegida.
Las historias de las víctimas nos llegan porque suele haber quien habla y no está de acuerdo. En todos los últimos casos hay atención hospitalaria e intervención policial. Será más o menos deficiente, pero las hay. Eso implica que el marco legal/social y el religioso no suele ser exactamente el mismo.
![]() |
| Protestas de masa en India contra la violación. |
Y, al igual que muchos cristianos dejaron el hábito de quemar en la hoguera, hay musulmanes, hindúes, sikhs y budistas opuestos a esas atrocidades. Nada es tan simple como parece a simple vista.
En todos los casos hay activismo local de algún tipo. En India, hay agentes femeninos del instituto de la mujer que van a los pueblos apartados, para prevenir y vigilar que no haya matrimonios de niñas u otras atrocidades, jugándose el tipo. Éso hay que añadirlo a la vara que usamos para medir.
El odio y la rabia, los entiendo demasiado bien. Son mi odio y mi rabia, pero no se extienden al taxista musulmán que se pone una camisa rosa porque la palabra de sus hijas es ley, o al que está en mi muro condenando las atrocidades. Mucho menos a las víctimas.
El problema de meter víctima y verdugo en un mismo saco es simple. Se crean las bases para el Síndrome de Estocolmo, en el que la única protección que tiene la víctima es la de su agresor. Así es como hemos llegado a tener 66000 víctimas de mutilación genital femenina conocidos en el Reino Unido SIN QUE NADIE MUEVA UN DEDO.
Soy (como muchos otros) español emigrado a Gran Bretaña. Como ya dije en un par de ocasiones, también soy Rajput de adopción. Vivo en un barrio predominantemente musulmán paquistaní. Tengo ocasión de conocer hindúes y musulmanes que no tienen nada que ver con el estereotipo.
También tengo ocasión de ver en primera fila algunas de las prácticas que denuncio en esta página, y otras que no he tenido aún ocasión de publicar. Todo se andará.
La cuestión es, ¿somos gente racional, que analiza la realidad en la que vivimos, o somos devotos de un nuevo fanatismo sectario sin dioses? ¿No va siendo hora de que aprendamos que EN TODAS LAS RELIGIONES los hay que usan la empatía para tratar con otros (aún en contradicción con sus preceptos)?
Antes de ser nada, somos personas. Sin esa base material no hay nada.
DUBITO, COGITO, ERGO SUM.
Francotirador Lémur.
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