El libro de Job parece no tener desperdicio. Asumo su lógica (desde mi humilde opinión).
Como en "Dangerous Liaisons", Jehová se echa una apuesta con su enemigo, jugándose a su más leal servidor. Me hace preguntarme:
1.- ¿Qué relación existe entre estos dos inmortales, que se dedican a jugar en vez de hacer la guerra?
2.- Lo obvio de usar a uno de los seres que tanto ama como objeto de cambio.
3.- Los extremos de sufrimiento personal que la biblia preconiza que hay que padecer sin quejarse. El libro es el manual de cómo ser una víctima sumisa.
4.- Aún siendo Jehová, omnisciente, pierde la apuesta (Job acaba cuestionando el juicio de dios, proponiéndose como inocente, víctima de un dios cruel) ¿Soy el único en ver esa contradicción? Seguro que no.
4a.- Siendo omnisciente, le otorga en bandeja de plata una victoria ideológica a su adversario. ¿Se puede ser omnisciente e idiota a la vez?
4b.- Lo de la omnisciencia es pura basura.
4c.- Seguro que hay otras opciones, pero no las veo.
5.- Aún con toda su omnipotencia, Jehová debe recurrir a la intimidación y el miedo para que Job vuelva a doblar la rodilla y declarar una falsa victoria.
6.- Supongo que hay bastante más, como la hipocresía de la población alrededor de Job, que se empeña en defender a su dios como sea (¿os recuerda a alguien?)
Ando ya cansado, mañana, más.

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